AGUA, LA PRIORIDAD PARA LA MISIÓN JUNO

Por David Tovar (eltiempo.com)
Categoría: Ciencia

Desde el 24 de junio, la sonda Juno entró en la órbita de Júpiter; lo hizo luego de un viaje de cinco años, en el que recorrió casi 3 000 millones de kilómetros (el equivalente a darle la vuelta a la Tierra alrededor del Ecuador unas 72 000 veces). Con la entrada en el campo gravitacional de Júpiter, Juno hace parte, oficialmente, de la estructura más grande del sistema solar: la magnetósfera de Júpiter.

Juno es la primera misión enviada a Júpiter que utiliza energía solar para alimentar todos los instrumentos y sistemas de comunicación, y se destaca por la cantidad de herramientas que opera con tan solo 500 vatios, menos de lo que consume un secador de pelo corriente. Algo realmente impresionante.

Los paneles solares de la nave reciben menos energía una vez la sonda se va alejando del Sol; esto quiere decir que la energía recibida por dichos paneles solares es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia; por ejemplo, si tomamos la Tierra como punto de partida, la energía que recibirá será igual a 1. Al doble de la distancia, recibirá 1/4.

Si se aleja 3 veces la misma distancia, recibirá solo 1/9 de la energía inicial, y así sucesivamente. Por esto los instrumentos deben tener una eficiencia máxima.

Entre los objetivos de la misión cobran especial importancia la búsqueda y el estudio de vapor de agua en la atmósfera del gigante planetario. Este será, sin duda, uno de los mayores retos de esta misión, pues en Júpiter, a diferencia de Marte y la Luna Europa (uno de los satélites más estudiados de Júpiter), la búsqueda de agua está directamente vinculada con la posible presencia de vida. Sin embargo, en Júpiter la historia es distinta.

Al estar compuesto de hidrógeno y helio, los dos elementos más abundantes en el sistema solar, el tercer elemento en abundancia, el oxígeno, estaría presente en esta molécula (dos átomos de hidrógeno por uno de oxígeno).

Su estudio ayudará a los científicos a entender bajo qué condiciones y cómo se pudo haber formado el sistema solar hace 4 500 millones de años.

Según cálculos, existe más oxígeno en Júpiter que en el Sol. Sin embargo, las primeras mediciones hechas por la sonda Galileo evidenciaron mucho menos vapor de agua del que se esperaba.

Juno pretende medir esta variable de manera más precisa y a escala global, ya que la sonda Galileo lo hizo en un solo punto de la atmósfera de Júpiter, trayendo consigo profundas implicaciones en la forma de interpretar los datos obtenidos.

La abundancia de vapor de agua en la atmósfera dará pistas claves a los científicos sobre cómo se formó Júpiter en los comienzos de la historia del sistema solar. Adicionalmente, las variaciones de temperatura en la atmósfera de Júpiter se relacionan directamente con la cantidad de vapor de agua en la atmósfera.

Para medir esto, los instrumentos monitorearán de manera continua y a diferentes ángulos la atmósfera joviana, llegando a penetrar hasta los 500 km de profundidad, con presiones equivalentes a 1.000 veces la presión de la atmósfera terrestre.

Este es apenas el comienzo de una misión que durará tan solo 20 meses y nos hará reescribir los libros de texto sobre la formación del sistema solar.

Esta entrada fue publicada en Ciencia y técnica. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s