REGRESO Y PRESENCIA DE POLO MONTAÑEZ

El disco Regreso constituye un homenaje al legado del “Guajiro Natural” a 13 años de su partida física

Autor: Pedro de la Hoz | pedro@granma.cu

Hay que ver, o mejor dicho, escuchar cómo Polo Montañez permanece. El cantor pinareño, un guajiro natural como él mismo se definió, ha logrado vencer la prueba del tiempo. Trece años después de su trágica muerte el 26 de noviembre del 2002, más de una docena del centenar de composiciones que conforman su legado autoral parecen haber sido escritas ahora mismo, avalada dicha vigencia por el ingenio de un creador que refrescó desde una perspectiva personal sones, guajiras, baladas y boleros.

En esa lista figuran La última canción, Gui­tarra mía, Colombia, Como nunca nadie, Can­ten, Regresaré (con versos de Antonio Gue­rre­ro), Guajiro natural y por supuesto, Un montón de estrellas, que también cobró vuelo en la voz de Gilberto Santa Rosa. Otro ícono de la salsa, Marc Anthony, incorporó a su repertorio Flor pálida.

Polo era natural, pero como alguna vez expresé, para nada primitivo. Poseía una intuición cultivada. Tuve esa certeza durante una intensa jornada que compartí con el cantautor en su entorno campesino, guiado por Maruchi Guerrero, a la sazón representante del sello discográfico Lu­sáfrica, responsable de la salida de Polo al mercado internacional.

En esa oportunidad me dijo: “Las tonadas, los sones montunos y las décimas formaban parte de lo que yo escuchaba y cantaba en un primer momento, pero después, de muchachón, no tan­to. Debo explicar que yo soy de los jóvenes de los 60, y en el monte pinareño se escuchaba mucho a la radio. Y por la radio, en programas como Nocturno, de Radio Progreso, que era lo que oíamos noche tras noche como la mayor posibilidad de entretenimiento, comenzaban a darse a conocer cantantes españoles e italianos, de lo que se llama la onda pop, y yo tenía una facilidad tremenda para aprenderme esas canciones.

Y añadió: “Esas canciones de Los Fórmula V, de Los Bravos, de Juan y Junior, y más tarde las de José José, Nicola di Bari, José Feliciano, eran las que les gustaban a las muchachas. Pensándolo bien, ese tipo de canciones dejó en mí algo positivo, porque después de todo, esa línea romántica no tenía por qué estar separada de la música tradicional cubana más movida. También me gustaban canciones de Silvio y Pablo. Como joven al fin, no le hacía mucho caso al bolero, pero a medida que fui haciéndome mayor, me percaté de que allí también había un enorme tesoro romántico, canciones muy bonitas, y con una melodía increíble”.

A Polo se le recuerda también en programas de radio y televisión, libros y proyectos fílmicos, la mayoría inclinados hacia la dimensión mítica de un artista que murió en estado de gloria y en plena ascensión. Pero el mito tiene anclajes terrenales y uno de estos se vincula con la recuperación del colectivo musical que lo acompañó primero en la comunidad Las Terrazas y luego en su fulgurante irrupción.

No deja de ser arriesgada la empresa del grupo Polo Montañez. Sin Polo, ya se sabe, no es lo mismo y ahí están los fantasmas de lo que sucedió con la Banda del Benny sin el Benny. No obstante, la formación del guajiro parece, al fin, haber respirado nuevos aires con el lanzamiento de un disco y el replanteo de sus presentaciones en vivo.

Licenciado en Cuba por Bis Music, el disco Regreso fue grabado por la compañía suiza Nedeff Productions y puesto a circular el último verano. Bajo la dirección de Amaury Romero Borrego, sobrino de Polo, el grupo tuvo a bien ponerse al cuidado del experimentado productor musical Emilio Vega para articular una propuesta coherente, que incluye dos temas de Montañez (Sendero triste y La sombra loca). El resto, composiciones de Gladys Pérez,

Pedro Morales, Luis Romero, Lourdes Romero y Yosleny Chirinos, intentan inscribirse en la órbita estilística de Polo.

El fonograma debe correr mejor suerte que dos intentos anteriores, no solo por la evocación de los timbres que caracterizaron al grupo en tiempos de su fundador, sino por el balance del repertorio.

De todos modos habrá que esperar por las reales posibilidades de Nedeff y Bis Music para potenciar la producción. La compañía suiza se presenta como una casa especializada en la promoción y la comercialización de música cubana, pero en sus credenciales por el momento solo aparece el grupo Polo Montañez.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Música de Cuba y el mundo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s