IBRAHIM DOBLADO; UN HOMBRE QUE DIGNIFICA

Escrito por Nora Susana López Díaz
Publicado: 11 Marzo 2014 (Periódico Invasor)

“Mientras uno existe, vive en un mar de confusiones. Y hay que encargarle al tiempo que diga la última palabra. *Él la dirá. “Así se expresaba de forma promisoria Ibrahím Doblado del Rosario, en una entrevista que se le realizara a raíz de presentarse sus textos Estampida, y Oceánicas en la Feria Internacional del Libro de 2006.

La poetisa avileña Ileana Álvarez retomó las palabras del escritor cuando habló en la reapertura de la sala de Literatura de la biblioteca provincial de Ciego de Ávila, que desde ahora lleva ese nombre.

Al referirse al autor citado, la también crítica literaria dijo que él construyó toda su obra con la materia libre, misteriosa, vital, con que se alumbra la poesía, jamás su espíritu lo abandonó en ninguno de sus relatos para niños o adultos.

“Su prosa carga el impulso vital que concede la imagen poética, el lector se deleita, se place en los espacios de libertad que concibió en los libros y se traslada a ellos por el poder subyugante de la palabra.

Cantó a Turiguanó y a los cayos de Jardines del Rey y dejó una marca que no puede ser borrada, la marca de la libertad que solo concede la más alta expresión artística, y el alma pura como la del niño que nunca lo abandonó.

La máster Ileana Álvarez añadió que quizá, por pretender algo tan simple como escribir lo que de pequeño no encontró en sus lecturas, logró algo mucho más complejo; los lugares y paisajes, la naturaleza salvaje, indómita y a la vez hermosa que reflejó en su obra.

“Después de la mirada de Ibrahím ya no son los mismos, han pasado a formar parte del universo literario, se han convertido en metáfora, en imagen, son una nueva sustancia más perdurable. A los avileños, pues, no nos queda más que agradecer que haya existido un escritor como Ibrahím*, añadió.

Ibrahím Doblado del Rosario nació el 6 de agosto de 1941, en un poblado rural de Ciego de Ávila, y se vincula a la literatura que estudió de forma autodidacta, e ingresó al taller literario regional César Vallejo, el cual dirigía su hermano, también escritor, y al partir este hacia la capital cubana, quedó al frente de este.

Cultivó varios géneros literarios, pero predominaron la poesía y, sobretodo, la narrativa, tanto para adultos como para jóvenes, mas resultó está última la que más premios y satisfacciones le dio. Falleció en La Habana el 21 de junio de 2006.

Esta entrada fue publicada en Literatura avileña. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s